¿Alguna vez te has preguntado de donde proviene el mate?
La historia del mate se remonta a las comunidades indígenas guaraníes, quienes descubrieron las propiedades de la yerba mate (Ilex paraguariensis). Los guaraníes masticaban las hojas o las infusionaban en agua, valorando sus efectos energizantes y su capacidad para aliviar el hambre. Con la llegada de los colonizadores españoles, el mate se popularizó y evolucionó hasta convertirse en lo que conocemos hoy.
Con el tiempo, el mate trascendió fronteras y se instaló como una costumbre cotidiana, especialmente en Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil.
